Dónde ha quedado tu valentía, mi dulce arpía.
llévame en tu espalda y enseñame a volar,
ten valor y llévame a conocer tu infierno,
déjame sentir el ardor de tus llamas,
el furor de tus garras y el sueño de tu vida,
déjame ver de que color es el suelo en el que te paras,
quiero sentir la rugosidad de tu piel, de tu escama,
ten valor, no me mates sin antes conocer todo de ti,
no me comas sin haberme enseñado a volar,
tortúrame si quieres, hazme sufrir, agonizar, llorar de dolor,
pero no me dejes morir sin rozar el cielo tu vida,
sin sentir el invierno de tu infierno,
sin ver cómo tus lagrimas se mezclan con las mias,
formando una laguna ahogadora de tristezas e ilusiones,
y por último, dejame escuchar
el palpitar de eso que llamas corazón.
Jc Gómez.