No consigo dormir,
te busco en la oscuridad y me encuentro con tu recuerdo,
tropiezo con las sombras de la soldedad, es ella quién más me conoce.
Al final logro verte con claridad en el horizonte, he instantaneamente te sigues yendo,
y ya sólo quedan tus ondas huellas donde esconderme.
Caminas entre la suave penumbra de mi incertidumbre y no puedo alcanzarte
pero si me guardas años, nunca será tarde.