Una noche más interrumpes mi sueño,
y no estás para poder calmar a mis tristes ojos risueños
tristes de no poderte ver, risuieños de que algún día lo lograrán hacer.
Éste insomnio que te acusa de ser la culpable
no para de gritar en mi mente tu dulce nombre,
ven a saciar mis ganas de ti, apoderate de mi ser
y en la mañana recuerda de quién seré
en aquellas noches infinitas en las que tú... y yo,
algún día estarémos.