Te quiero, así no te vea siempre,
Te extraño, si a lo lejos no veo esa luz que
suele emitir tu cuerpo.
Te quiero y te odio, cada vez que dejas
Las miradas que te ofrezco, plantadas en mi rostro.
Odio que no me hables,
Odio ilusionarme de que algún
día lo harás.
Te he llegado a querer tanto,
Que me ha dado miedo a sumergirme en este
Mar de sentimientos, miedo
De no poder nadar en ellos, miedo a que me dejes ahogar
A que me dejes en las inmensas profundidades del olvido.